Abajo, la columna Desde el Resuello Esnú, de Gino González, publicada en el Correo del Orinoco el lunes 14 de noviembre. La reproducimos aquí porque contiene reflexiones importantes, que han sido y seguirán siendo objeto de análisis y discusión en el marco de la creación de la Unión Nacional de Cantoras y Cantores (nombre en discusión).
A continuación, el texto de Gino, titulado Les voy a hablar la franqueza:
Hemos dicho en diferentes oportunidades que la canción,
elemento sugestivo de gran contundencia mediática, posee diferentes vertientes
a considerar en la conformación de la ética de los pueblos. Quienes andamos
juntos en la idea de la canción revolucionaria, obviamos en muchos casos,
debido al concepto único asumido, esos aspectos. Nuestra ignorancia o
indiferencia en relación a esto es un error imperdonable, aun cuando no
necesariamente nos corresponda exclusivamente el análisis de los mismos.
Hace mucha falta el estudio y puesta al descubierto de los
contenidos éticos (virtudes y miserias) expresados en las canciones, incluyendo
las nuestras, las cuales consideramos “revolucionarias”. Análisis, incluso, que
puede abarcar también lo estético y todo aquello que pueda aparecer luego de la
desnudez.
En toda canción existe un marco ético. En lo particular es
lo que presentaré en parte de esta letra de Dámaso Figueredo contenida en un
pajarillo denominado Les voy hablar la franqueza. Debo aclarar que en conversación
con El Cazador Novato, gran representante del género jocoso en la canción
llanera, afirma que muchos valores, para bien o para mal, expresados por
autores específicos, se hicieron de manera conciente. De esta estirpe fueron
tanto El Cazador como Dámaso.
Expongo fragmentos del mencionado pajarillo:
“El que nace para pobre / ni que ande entre la riqueza.”
“y el que tenga su conuco / repárele bien la cerca /
remiéndele los portillos / que un bicho no se le meta / y guarde todos los años
/ la mitad de la cosecha / por la medía más pequeña / tres fanegas de menestra
/ tres bultos de papelón / y seis latas desmanteca. / Cuando llegue el mes de
agosto / tiene segura la arepa / el conuco bien sembrao / y la barriga
repleta…”
“y busque a su compañera / con mucha delicadeza / que cuando
la llame uno / responda sin malcriadeza / no importa que sea una negra / de
esas pisonas manetas (…) y no que sea una catira / de esas bonitas coquetas /
que cuando uno da la espalda / ya tan parada en la puerta”
“después que vendía el pescao / recibía el puño e peseta /
en cualquiera e las esquinas / me ponían una silleta / me esabrochaba la blusa
/ y quedaban en camiseta / me parecía un ganadero / o el dueño de una empresa
(...) A ca burro le compraba / tres perolas de galleta / y a las mulas pan de
trigo / ensopao con bayonesa”
“pero el día que regresaba / ai era la gran sorpresa / una
carreta hasta el tope / de caña clara y cerveza”.
El Socorro. Edo. Guárico.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario