lunes, 7 de noviembre de 2016

Paraguaná, la resistencia y memoria de Alí


Mural de la Casa Museo Alí Primera, en Paraguaná.
Al fondo, la llama perenne de Amuay
Los paraguaneros de cierta edad recuerdan con más risa que orgullo una anécdota verídica de la televisión de los años 70. En ese entonces estaba de moda la serie Hulk, el hombre increíble. Un día el programa sabatino de Venevisión, Sábado Sensacional, anunció que presentaría en el estudio a Lou Ferrigno, el musculoso Mister América que hacía el papel del monstruo verde. Como el monstruo no podía hacer más nada en ese programa sino ponerse bravo, enseñar los músculos y destruir cosas, entonces lo pusieron a eso: a destrozar un montón de objetos en medio de gruñidos y peladas espantosas de dientes. Hulk destruyó casi todo lo que le pusieron enfrente. CASI todo.
***
Paraguaná es hoy una tierra árida, pero alguna vez tuvo áreas boscosas, agua dulce en cantidad y una cultura apegada a esas condiciones climáticas. Cuando el capitalismo industrial llegó comenzó el apocalipsis: los gigantescos y centenarios árboles fueron devastados y se dice que el Canal de Panamá fue embaulado y construido en buena parte con la madera de la península. Las petroleras norteamericanas hicieron el resto del “trabajo”: liquidada la tierra, se dedicaron a liquidar a su gente, a convertirla en esclava, a desapegarla de su cultura y de su amor al terruño.
Estados Unidos lo destruyó casi todo. CASI todo.
En aquel programa de los 70, Hulk tuvo éxito en mostrar su furia destructora hasta que le pusieron enfrente una silla de cardón paraguanero. El monstruo la golpeó contra el piso dos, tres, cuatro veces. La silla no se partió. El monstruo la lanzó lejos con un gruñido.
Las petroleras captaron a los campesinos y los convirtieron en obreros miserables de una industria miserable. Pero en esa tierra despojada de sus recursos naturales y de sus afectos ancestrales sigue naciendo gente hecha para la resistencia. Una gente hecha del mismo material que el cardón: gente que resiste, gente de buena madera, gente indestructible.
***
Alí Primera es quizá el emblema más notable y conocido de cómo un ser humano marcado por las devastaciones físicas y simbólicas de la industria puede levantar su voz por encima de la de esa maquinaria de destruir vidas y culturas. Desde la casa de su niñez, allá en Paraguaná, puede verse al fondo la llama interminable (por ahora) que se le debe haber quedado incrustada en algún lugar de la conciencia-cuerpo. Nadie desplaza su niñez con ese candelorio fijo casi en el patio de la casa y en las calles de joderse y jugar, sin que en los momentos cruciales de la vida el candelorio se le rebele adentro y lo desborde. Y ningún pueblo que ha sido alcanzado por los efectos de esa candela (la voz torrentosa en clave de rojo combatiente) podrá amansarse más nunca.
Cuando las almas bravas piensan un día aplacarse y abandonar la pelea ahí mismo aflorará desde adentro el candelero perenne, la memoria canción, la llama ceremonial, para recordarles que el camino es largo.
***
Aspecto del conversatorio de cantores
Alí regó una voz y unas ideas, marcó una época con la crónica de cómo y por qué rebelarse contra el capitalismo y sus mecanismos. Nos hablo de la necesidad y la importancia de unirnos los rebeldes de la tierra, y finalmente le hizo a la Venezuela que canta y siente las canciones el aporte crucial: unos hijos dispuestos a prolongar sus canciones y crear otras nuevas, que hablan de otro país y otro tiempo distintos al del padre.
En aquella casa de su niñez, hoy Casa Museo Alí Primera, hubo conversatorio, acción y canción el pasado 5 de noviembre, en el marco de la Gira Nacional de cantores. Fueron precisamente Sandino y Florentino los encargados de organizar el capítulo Falcón de la conformación de una Unión Nacional de Cantores (nombre en discusión), acto que contó con la presencia y la participación de creadores de Caracas, Mérida, Cojedes, Falcón, Lara, Zulia, Táchira, Lara y otras entidades. Sandino fue el director de debates e hilo conductor de las intervenciones, y Florentino tuvo el buen tino de invocar una idea de Alí que se quedó en las ganas y la formulación, pero que vale la pena recordar como un anhelo permanente de la militancia cohtrahegemónica venezolana: el CUP (Comité por la Unidad del Pueblo) viene a ser el concepto-síntesis que deberíamos tener presentes como pueblo organizado, y también, dentro del inmenso espectro de actores y factores, como cantores en busca de una estructura y plataforma unitaria de lucha.
Florentino en su intervención
Nuevamente, al igual que en todas las actividades realizadas (y que han de realizarse en todos los estados de Venezuela), contamos con el apoyo y la presencia activa de la Dirección Ejecutiva de la Magistratura, en la persona de su Director, Silio Sánchez Zerpa.
***
Fiel a ese impulso organizador y aglutinante del padre, Sandino Primera ha sido uno de los participantes más activos de esta iniciativa nacional. Recordemos su participación en el acto homenaje a Bolívar, en presencia de Hugo Chávez. La voz de Alí renacida en sus continuadores y seguida de cerca por otro coloso de nuestra historia:


No hay comentarios.:

Publicar un comentario